Salvo que esté disponible una red de distribución de gas combustible hasta el predio en cuestión, será necesario contar con recipientes de almacenamiento para lograr satisfacer las necesidades energéticas de los equipos que utilizan gas en su funcionamiento.

La selección, dimensionamiento, ubicación y requerimientos de seguridad para la instalación de recipientes fijos de almacenamiento deberán estar conforme a los lineamientos establecidos en la NOM-004-SEDG-2004 para el caso de México, pudiendo tomar de referencia el código para Gas LP NFPA 58 u otras fuentes especializadas de carácter no obligatorio en territorio nacional.

En este articulo veremos de manera general cuales son los criterios de selección para estos tanques.

Primer criterio – Capacidad de vaporización

Parte del gas contenido dentro de los cilindros se encuentra en estado líquido, la parte restante estará en forma de vapor, el aprovechamiento del gas para la instalación únicamente podrá hacerse con la parte del combustible en forma de gas o vapor.

La capacidad de vaporización de un tanque podría definirse como la cantidad de gas (en fase vapor) que es capaz de entregar el tanque al sistema, esta capacidad estará en función de factores tales como las dimensiones del tanque, el porcentaje de llenado y las condiciones de temperatura exterior.

El cambio de fase liquido-vapor que ocurre dentro del tanque requiere del calor presente en los alrededores del tanque para llevarse a cabo, de manera que si las temperaturas son demasiado bajas o no hay suficiente superficie de transferencia, ya sea por un tanque muy pequeño o por que el porcentaje de llenado y por lo tanto de líquido en contacto con las paredes del tanque sea muy bajo, la relación de vapor generado por el tanque en m3/hr (btu/hr) podría llegar a ser menor a la cantidad de vapor requerido por los equipos consumidores en m3/hr (btu/hr).

El problema con esta situación es que al tratar de sacar más gas del que se produce, se forzara el cambio de fase dentro del tanque, causando un descenso de temperatura súbito capaz de generar congelamiento en las líneas o en las paredes del recipiente.

Segundo criterio – Frecuencia de rellenado

La periodicidad con que tendrá que resurtirse de gas el recipiente también es función de su volumen, pero para conocer realmente que tan seguido será el relleno es necesario determinar cuánto gas consumen los equipos de cocina, hornos, calentadores, etc. y con que frecuencia se utilizan estos equipos a lo largo del periodo entre rellenos.

Pongamos por ejemplo que se tiene una estufa de consumo nominal 1 m3/hr que será utilizada de manera estable durante 2 horas diarias durante un periodo de 28 días.

Se obtiene entonces que el tanque deberá tener volumen de al menos 56 m3 para no tener que rellenarlo hasta pasados los 28 días.

OJO – Los tanque no se llenan al 100% de su capacidad nominal ni tampoco deberán quedar completamente vacíos antes del relleno, suponiendo una capacidad útil de 80% para el tanque, tendríamos que los 56 m3 deberán multiplicarse por 1.25 para la selección, esto es 70m3.

OJO – La capacidad en m3/hr corresponde a Gas LP en estado VAPOR, el gas vaporizado tiene una relación de expansión de aproximadamente 270 veces el volumen del líquido, por lo que este deberá ser convertido, generalmente se utilizan litros de líquido para la selección del recipiente. El factor para convertir m3 de vapor a litros de líquido es 3.897, por lo que la capacidad nominal mínima del tanque para este ejemplo será 273 litros.

Por Ing. Andrés Jimenez

BDE Julio 2017

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